sábado, 31 de octubre de 2009

Dispárate 2/1

Breve adelanto de los disparos disparatados que voy encontrando en las respuestas al examen 1 de la primera evaluación.
La pregunta sobre qué subgéneros dramáticos escribieron los Hermanos Álvarez Quintero (sainetes) está llena de respuestas disparatadas. Uno va y dice que escribieron "sonetinas"; en un derroche de imaginación e inventiva, el muchacho crea un nuevo género no sólo literario sino también musical, ya que en un solo palabro une el soneto, estructura poética de catorce versos endecasílabos, y la sonatina que es una composición musical como una sonata corta y, por lo común, de fácil ejecución. Un olé por la gente con ganas de inventar.
Pero como la clase de 1ºB está llena de personas que creen en aquello de "la imaginación al poder", surge otro compañero dispuesto a superar al anterior, y responde que los hermanos Álvarez Quintero lo que escribieron era "dramatulaces". Toma ya. A saber qué quiere decir este palabro difícil y rebuscado, ¿mezcla tal vez de dramático y...y...y... qué? Que nos lo explique si lo considera oportuno.
Si hablamos de tipos de estrofas, gana la respuesta que da una chica a la pregunta de qué estrofa utilizaban los autores del Mester de Clerecía. Ahí va: la "clara vía". ¿La "clara vía" es una estrofa por la que se va muy bien porque está muy iluminada? La respuesta correcta era la cuaderna vía.
Pero a lógica aplastante no le gana esta impresionante y apabullante respuesta acerca de la estrofa en la que está escrito el Poema de Mío Cid. Atención, agarra bien el ratón, toma aire y lee: "El tipo de estrofa que hay en el Poema de Mío Cid es el estrófico". ¿El estrófico? ¿Qué será eso? ¿Una especie de estrofo esférica y redonda? Que nos lo aclare la susodicha, si quiere.
Para terminar esta primera entrega, dejaremos un buen y claro ejemplo de estudio filológico y lingüístico. Como ejemplo de aféresis (ya sabéis, o no, que es el procedimiento de formación de palabras por la supresión de las letras iniciales) un compañero, llevado posiblemente por un razonamiento lógico aplastante, suelta este bonito disparo: "Cera, que viene de acera".
Ea, pues uego, que viene de hasta luego.

viernes, 30 de octubre de 2009

Lo más difícil, la sintaxis

Parece ser, según los resultados de la encuesta realizada, que lo que más dificultad tiene para vosotros es la sintaxis, así piensa un 50% de los que han respondido a la encuesta, de un total de 14 personas, siete tienen en la sintaxis su bestia negra. Le sigue literatura, con un 36%, y expresión escrita y ortografía, con un 21%. Sólo un 14% tienen más dificultades en pedir el bocadillo a la hora del recreo. Me alegro de que al menos la gente no se quede sin comer el bocata ;), eso sí, habrá que ir poniéndose las pilas, en vista de los resultados del primer examen.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Nueva lista de libros de lectura voluntaria


Ya está colgada una nueva lista con nuevos libros para la lectura voluntaria. Los hay de varios tipos, aunque abundan los libros de corte realista. A ver si encuentro alguno de índole fantástica y lo cuelgo.

Pautas para el comentario de texto

EL COMENTARIO DE TEXTO

I. Encuadre. El contexto del texto. Localización

En este primer apartado se trata de situar al texto, encuadrarlo, en su marco histórico y social. Todo texto, literario o no, es producto de una época y de una persona concreta que vivió en esa época. Se trata por tanto de fijar el texto dentro de su momento histórico y del momento personal del autor. Por lo tanto en este apartado, que servirá además de introducción al comentario, pasaremos a referirnos a:

• Autor y obra. Localización del texto en relación con su autor y con el lugar que ocupa en el conjunto de su obra.

• Marco espacio-temporal. Determinación de dónde y cuándo fue escrito el texto. Análisis y explicación de qué condicionamientos culturales y sociales marcan la escritura del texto, es decir, ver qué aspectos ideológicos, religiosos, filosóficos, etc. determinan el texto.

• Naturaleza y características del texto. Habrá que determinar la clase de texto -periodístico, científico-divulgativo, literario etc.-, ya que ciertos tipos de textos suelen presentar -y reiterar- algunas peculiaridades estructurales y formales que pueden facilitar su análisis e interpretación. Dentro de cada tipo de texto, habría que analizar en qué género se engloba y a qué subgénero pertenece, analizando las características propias de ese género y de ese subgénero en el texto que tenemos que comentar.

II. Contenido y forma expresiva del texto.

Antes de proceder a una valoración crítica -propiamente dicha- del texto, convendría, en plan muy genérico, prestar atención a los siguientes aspectos:

• Idea principal del texto e ideas secundarias, es decir, de qué trata el texto, cuál es la idea primordial que el autor nos quiere transmitir, y qué ideas secundarias aparecen en él para reforzar esa idea principal.

• Referencias culturales que emergen del texto: información histórica, artística, literaria, científica, filosófica, política, religiosa, moral o de cualquier otra índole.

• Estructura del texto. En este punto analizaremos las partes de las que se compone el texto viendo siempre la relación entre las ideas y la forma en que están expresadas.

• Conocimiento y dominio lingüístico del autor, a través del léxico empleado, usos de figuras literarias y otros recursos expresivos que nos sirvan para determinar el contenido del texto y la exposición del tema. También se pueden analizar ciertas características referidas al léxico empleado, y siempre con ejemplos extraídos del propio texto, para ello se puede tomar en consideración algunos de los siguientes aspectos que, desde luego, sirven para poner de manifiesto el conocimiento y dominio que de las palabras y "usos idiomáticos" tiene el autor: riqueza y variedad, propiedad, precisión, corrección (o, por el contrario, pobreza y monotonía, impropiedad e incorrección); predominio del valor denotativo o connotativo del significado de los vocablos (y, en especial, de los adjetivos): objetividad y rigor, frente a subjetivismo y afectividad.

III. Comentario crítico del contenido del texto

Exponer un juicio crítico acerca del asunto de un texto supone manifestar, desde una perspectiva personal, el grado de asentimiento o disconformidad respecto de las afirmaciones expresadas por su autor. Y, para ello, es necesario recurrir a la propia formación cultural -con vivencias intransferibles- para establecer las oportunas relaciones con la información que el texto proporciona.

Se trata de la parte en la que se manifiesta vuestra madurez. Para realizar bien el comentario crítico debemos, desde una óptica subjetiva, enjuiciar las ideas del autor a la luz de las corrientes o movimientos culturales o ideológicos de su época, y en relación con otros autores y/o épocas; la originalidad de las mismas, incluso en la forma de presentarlas; la trascendencia, actualidad y vigencia de tales ideas, con independencia de la distancia espacio-temporal que separa al autor del lector, etc. Igualmente, se podrían analizar los principales valores presentes en el texto, a fin de confrontarlos con la propia escala de valores.

Las propias ideas deberán exponerse con precisión y corrección lingüística, evitando los errores más comunes de la redacción escrita (podéis consultar en el blog la amplia lista de estos errores extraídos de ejemplos vuestros). La exposición de vuestras ideas debe tener la suficiente originalidad, pero sin pasarse, como para que resulten atractivas, asimismo deben tener cierta actualidad, con objeto de recalcar la conexión de quien emite juicios valorativos con el "entorno" en que se desenvuelve.

IV. Valoración final. Toma de posición personal

El comentario debe rematarse con una toma de posición personal en relación con los elementos más relevantes que configuran el texto; esta valoración subjetiva habrá de estar fundamentada con lógica y coherencia,de tal manera que ponga de manifiesto el nivel de madurez intelectual y humana alcanzado. Porque sólo de esta manera el ejercicio de la capacidad crítica se convierte en un factor de enriquecimiento personal.

Téngase presente, por lo demás, que estos son, entre otros, algunos de los aspectos que suelen ser tenidos en consideración para valorar cómo se defienden, argumentalmente, los propios puntos de vista:

• Si la defensa de una determinada postura se hace de forma razonada y coherente, basándose en la propia cultura.

• Si los razonamientos son estrictamente subjetivos o se apoyan en fuentes solventes y dignas de crédito. (Para que los razonamientos personales adquieran la mayor objetividad posible, puede uno apoyarse en datos fehacientes, fechas, opiniones -que coinciden con las propias o difieren de ellas- de personas con cierto prestigio intelectual...).

• Si la refutación -en el caso de que resulte necesario rebatir ideas- cuenta con una adecuada argumentación.

• Si las ideas que se presentan repiten tópicos, más o menos manidos, o encierran cierta dosis de originalidad, cuanto menos en los planteamientos.


La redacción del comentario debe seguir este orden, aunque no debéis utilizar epígrafes, es decir, el comentario debe redactarse desarrollado. Para señalar los distintos apartados podemos recurrir a la separación en párrafos (cada párrafo contendría un apartado) y a los marcadores textuales o fórmulas lingüisticas tipo: “En cuanto al tema…”, “Llama la atención el uso de la apóstrofe…”, "Por último...", "En conclusión... "etc.

sábado, 24 de octubre de 2009

Cambios en la ficha de lectura

Atención. La primera pregunta de la Ficha de lecturas voluntarias ha sufrido un cambio. El resumen debe tener como mínimo dos hojas, y no como máximo. Que conste.

Lista de lecturas voluntarias II

Ampliamos la lista de lecturas voluntarias con nuevos títulos.

1. El lápiz del carpintero, Manuel Rivas. Alfaguara, 201 págs. (0,7). A pesar de lo corto que es este libro, le he dado una de las puntuaciones más altas ¿Por qué? Porque no es un libro de fácil lectura, su estilo fragmentado y poético, sus saltos temporales, la mezcla de realidad y sueño y otras características peculiares de la historia y del estilo del autor, te obligarán a estar muy atento a la trama si no quieres perderte la estupenda historia de amor y de honestidad que encierran sus páginas. El libro nos cuenta la historia de dos hombres y de dos maneras de ser que no tienen nada que ver la una con la otra, digamos que son antagónicas, quizás como el Abel y Caín bíblicos. Estamos en la inmediata posguerra española, años duros para los vencidos, años de miseria moral y bajeza humana. Pero en medio de tanta bajeza, destacan dos personas, dos personas que se aman contra todo y a pesar de todo. Merece la pena su lectura, ahora bien, si no estás acostumbrado a leer o eres de los que te distraes con el vuelo de una mosca, búscate otro libro. Posiblemente también esté en la biblioteca.

2. Sputnik, mi amor, Hauriki Murakami. Tusquets, 243 págs. (0,45). De este autor japonés he leído casi todas sus novelas y realmente no os puedo decir si me gusta o no me gusta, ya sé, parece extraño pero es así. Murakami es el autor japonés vivo con más repercusión internacional, aunque en su país no está muy bien considerado por los medios literarios e intelectuales. Sus novelas son una mezcla de realismo y onirismo, con personajes un poco extraños que siempre parecen buscar algo que les falta; son personajes tocados por la infelicidad, y esa misma infelicidad les hace que emprendan un viaje, a veces se trata de un viaje literal, otras veces de un viaje interior, en busca de ese algo que les dé sentido a sus vidas. Para nosotros, europeos y mediterráneos, nos resulta llamativo este mundo oriental, japonés, lleno de silencios y misterio. Si os digo la verdad, no recuerdo la trama de esta novela, pero supongo que me gustó y que se la recomendaría a alguien, sobre todo para tener otra visión de este novelista difícil de clasificar.

3. Dientes de leche, Ignacio Martínez de Pisón, Booket, 379 págs. (0,6). Novela en estado puro, es decir, novela que te engancha y que tiene como propósito contarte una historia, una historia que empieza en la Guerra Civil española y que llega hasta nuestros días, una historia que es la historia de una familia cuyos cimientos se tambalean al descubrirse una gran mentira. Martínez de Pisón es uno de mis autores españoles contemporáneos favorito, de él he leído casi todo; de hecho, su primera novela, La ternura del dragón, no la pongo aquí porque aprecio mucho el ejemplar que tengo y no quiero que se me estropee ;). Esta novela les puede gustar a los que disfrutan con las historias bien contadas, realistas, con un punto de misterio, y llenas de personajes complejos.

4. Jim en el espejo, Inger Edelfeldt. Lóguez, 186 págs.(0,4). Literariamente esta novela no tiene mucho valor, su valor radica en el tema que plantea: un adolescente descubre y asume que las chicas no le interesan, que lo que le interesa son los chicos; este descubrimiento va a provocar una serie de enfrentamientos que tendrá que resolver. Se trata de una novela de iniciación, que son aquellas novelas que cuentan historias de chicos o chicas que pasan del idílico mundo de la infancia al duro o real mundo de los adultos, es decir, historias que cuentan cómo uno tiene que acabar afrontando lo que es si quiere ser feliz, pese a quien le pese. Ya digo que literariamente no es gran cosa, pero sí puede servir para conocer una realidad muy cercana y que no deja de ser tan normal como otras realidades dominantes y aceptadas desde siempre.

5. El país del miedo, Isaac Rosa. Seix Barral, 314 págs. (0, 5). Novela de corte realista en la que poco a poco el ambiente se va haciendo asfixiante y claustrofóbico. No es una novela de miedo, pero sí habla de un miedo muy cercano: el miedo a la violencia callejera, a recibir una paliza... miedos cotidianos que a veces no nos dejan dormir. La novela empieza con un incidente tonto a las puertas de un colegio, algo que podía solucionarse tranquilamente se va complicando hasta... Y hasta aquí puedo contar. El autor no lo pone fácil, aunque tampoco es demasiado complicada la lectura del libro. No es un libro que enganche, es decir, que hay que haber leído algo para que le puedas sacar todo el jugo. Si vas buscando historias románticas y dulces, este no es tu libro, pero si te gustan los libros que plantean cuestiones y problemas de la sociedad actual, libros que te hacen pensar, creo que con este podrás disfrutar.

Ejemplo Examen 1/1ª Evaluación

EXAMEN 1. PRIMERA EVALUACIÓN

Contenidos: Características de la lengua literaria. Los géneros literarios. Las figuras literarias y los tropos. Métrica. La literatura medieval. El análisis morfológico y las clases de palabras. Sintagmas y oraciones. Sintagma verbal y el predicado.

I. COMPRENSIÓN TEXTUAL. Lee atentamente el siguiente texto y responde a las preguntas planteadas.

“De los sos ojos tan fuertemientre llorando
tornava la cabeça e estábalos catando.
Vio puertas abiertas e uços sin cañados,
alcándaras vacías, sin pieles e sin mantos,
e sin falcones e sin azores mudados.
Sospiró mio Cid, ca mucho habié grandes cuidados,
fabló mio Cid, bien e tan mesurado:
—¡Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!
¡Esto me han vuelto mios enemigos malos!”

  1. Analiza métricamente los cinco primeros versos y di qué tipo de versos, rima y estrofa tiene este fragmento.
  2. ¿A qué género literario y a qué subgénero pertenece el texto? Razona tu respuesta.
  3. ¿Qué imagen del héroe aparece en este fragmento?
  4. Señala tres figuras literarias que aparezcan en el texto.

II. CUESTIONARIO. Responde brevemente las siguientes cuestiones.

  1. ¿Qué diferencia hay entre el género lírico y el género narrativo?
  2. ¿Qué tipo de obras dramáticas menores escribieron dos hermanos originarios de Utrera?
  3. Clasifica según su formación, las siguientes palabras:

Boquiabierto endulzar imperecedero papel

  1. Escribe un ejemplo de palabra formada por apócope y otra por aféresis.
  2. ¿Qué tipo de locución hay en la oración: “Tú no tienes por qué echarme nada en cara”?
  3. Escribe cuatro dialectos latinos que se hablaran en la Península durante la Edad Media.
  4. ¿Qué quiere decir que la cultura medieval era eminentemente teocéntrica?
  5. ¿Qué es el amor cortés?
  6. ¿Qué son las jarchas?
  7. ¿Qué tipo de estrofa utilizan los escritores del Mester de Clerecía?

III. HISTORIA DE LA LITERATURA. Escoge una de las dos preguntas planteadas y desarróllalas convenientemente.

  1. La épica medieval. El Poema de Mío Cid
  2. Cultura y sociedad medievales y su reflejo en la literatura de la época.

IV. ANÁLISIS MORFOSINTÁCTICO

  1. A esa niña siempre le suceden un montón de cosas malas.
  2. Ahora mismo lo primordial es aprobar.
  3. El conferenciante basó su exposición en teorías anteriores.